Los compañeros de la niñez.
noviembre 18, 2018
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El juego es esencial en la vida de niños y niñas y es parte de las bases de la educación afectiva en la etapa preescolar de tres a seis años, junto a las experiencias y los afectos.

 

Por medio del juego las niñas y los niños llegan a descubrir y dominar su entorno, es una herramienta importante en los primeros años ya que utilizan el juego para conocer e interiorizar las reglas y relaciones sociales. No obstante, a medida que el niño y la niña crecen, el juego va cambiando, siguiendo las necesidades del niño/a. Por eso, podemos dividir los diferentes tipos de juego en cada etapa del desarrollo del niño/a.

 

En los primeros dos años, el juego es casi totalmente independiente ya que el niño juega solo con sus juguetes. Esto se debe a que las habilidades sociales, cognitivas y físicas todavía no están lo suficientemente desarrolladas. Sin embargo, este tipo de juego es muy importante ya que le permite pensar, explorar y crear. Cuando un niño juega solo, aprende a concentrarse, a pensar por sí mismo, se le ocurren ideas creativas y comienza a regular sus emociones.

 

Pero sobre todo, poco a poco el niño o la niña se está preparando para el juego con más niños/as. De hecho, es probable que a finales de los 2 años empiece a jugar con un compañero imaginario, lo cual le ayudará a desarrollar el lenguaje. Por tanto, el juego en solitario en realidad es un puente hacia el juego social.

 

Diseñamos a IAM como un peluche para que desde los primeros años este les sirva como compañero con quien empezar a hablar y trabajar inconscientemente las emociones.

 

Durante los siguientes dos años (3-4) aparecen los juegos de roles. El niño empieza a fingir que es otra persona y asume diferentes roles. Jugarán con otros pequeños que usan los mismos juguetes e incluso interactúan entre sí, pero no jugarán precisamente con ellos. se trata de un juego en solitario con la asistencia y cooperación de otros niños, lo cual se debe a que aún no están preparados para participar en un grupo propiamente dicho. A esta edad el niño comienza a interesarse por sus compañeros de juego, aunque sigue disfrutando del juego en solitario.

 

La aventura que recorre IAM junto a nuestros/as hijos/as les da la posibilidad de crear poco a poco un personaje dentro del cuento. Utilizamos  el juego de roles, con el objetivo de que ese personaje que crean sea un espejo de su propia persona.

 

Por último, a partir de los 5 años, los niños ya son capaces de jugar en grupo y trabajar juntos. Entrar en el juego colaborativo significa que los niños ya son capaces de establecer y seguir determinadas reglas que garantizan el éxito de la actividad, ya que en estos juegos siempre existe un objetivo general.

 

IAM es quien guia a niños y niñas en la aventura en busca de los colores perdidos, con un objetivo que conseguir, niños y niñas van realizando todos los pasos (ejercicios, retos, preguntas…) que se encuentran en su camino.

 

Por todo ello, IAM es un muñeco apto para los primeros años, pero el contenido del diario y los ejercicios están diseñados para niños y niñas de entre tres y siete años aproximadamente, ya que cada niño y niña es diferente. También mencionamos que para trabajar en aulas, recomendamos empezar en aulas de cuatro o cinco años, porque con tres años todavía el juego colaborativo y las emociones son conceptos casi desconocidos para ellos/as.

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